La distancia en alguna relación me llevó a la comunicación de una sola vía. Y no está cool, es un vicio que está padre cortar.
Cuando hablas por WhatsApp y mandas monólogos de minutos y minutos, te sirve más a ti que a la otra persona. En otras palabras, estás siendo muy egoísta.
Por eso, tratando de mandarle una nota de voz a ella, después de varios minutos, decidí interrumpirme y no mandar el mensaje. No vale la pena solo mandar el mensaje por satisfacción personal. Lo bonito es hacer tiempo para escuchar al otro.
Querer escuchar al otro no quiere decir que no quieras hablar de ti. Solo quiere decir que le quieres dar prioridad a esta persona.